Si estás trabajando con concreto, hay un paso en el proceso que no puedes omitir: el sellado. El sellador de concreto más que algo opcional es un componente vital que asegura la longevidad y durabilidad de tu proyecto de concreto. Ya sea que estés instalando un nuevo patio, construyendo una entrada, instalando una encimera de concreto o restaurando concreto viejo, sellar tu concreto es un paso crucial que protegerá tu inversión y mejorará su apariencia.
Evaluar el Concreto: Asegúrate de que el concreto esté lo suficientemente duro para soportar peso sin dejar marcas. Esto generalmente ocurre después de que el concreto se ha endurecido y el agua y el brillo de la superficie hayan desaparecido, usualmente de 4 a 6 horas después de colocarlo.
Limpiar la Superficie: Retira cualquier residuo, suciedad o manchas de la superficie del concreto para asegurar una adhesión adecuada del sellador.
Verifica la Uniformidad: Asegúrate de que el sellador se aplique de manera uniforme, inicialmente con un aspecto lechoso, pero que se seque transparente sin amarillear.
Evita las Marcas de Vertido: Evita verter Cure ‘N Seal directamente desde la botella para prevenir la decoloración.